En un comentario al post "Aclaremos antes que oscurezca", Alfonso levanta la discusión sobre si el Estado es mejor o peor que el sector privado a la hora de evaluar la viabilidad de un sector industrial en un
país. Dice que mi opinión de que el sector privado hace mejor estas estimaciones, no está robustamente fundamentada. Coincido totalmente. Exploremos razones que fundamenten esta opinión.
Primero: un Estado
tecnocrático en donde sus miembros se recluten y promocionen en base al merito, que tengan buenos salarios y en el que exista una
mística de reconocimiento social por trabajar
allí,
estará mejor preparado para realizar evaluaciones
económicas de gran escala, dice Alfonso. No lo creo. Primero porque ese tipo de Estado es de una rareza
transuránida, debido a que existe un enorme componente de politiquería
partidista en los nombramientos de funcionarios clave y porque esa mística no veo cómo es posible construirla. Segundo, porque aún cuando exista un estado de ese tipo, no creo que por si solo supere el entendimiento colectivo emergente de cientos de miles de empresarios que, por definición conocen (en promedio) mejor la realidad que unos pocos cientos o miles de burócratas por educados y bien pagos que estén. 80 años de Unión Soviética, 50 años de Cuba demuestran a donde te llevan los
megaestados poblados por gente que cree que puede planificar la realidad: a planificaciones erróneas, desvaríos, y poca capacidad de cambio de rumbo (ya que los errores en la planificación se "socializan")
Que el desarrollo industrial requiera de recursos esenciales tales como
educación, caminos y comunicaciones, estabilidad
política y social y estabilidad macro entre otras cosas, no implica la necesidad de un mega estado lleno de iluminados planificadores, sino de un estado que se dedique precisamente a eso, a proveer de educación, estabilidad etc.
El capital privado es, por definición, más propenso a tomar riesgos que el Estado. No cada capitalista, sino en su conjunto. Toda la enorme innovación en productos y procesos que conocemos en la actualidad se debe en su inmensa mayoría a capitalistas que tomaron riesgos y tuvieron
éxito (sobre los hombros de muchos mas que fracasaron en el intento). Innovación que es una rareza en casi cualquier Estado (o, en
términos mas generales, en cualquier sistema burocrático de gran escala) . El Estado debe decir: quiero disminuir las emisiones de carbono; no debe ni puede diseñar autos para lograr ese fin. O puede, pero lo haría muy mal (¿recuerdan el Yugo?)
El capital no le teme a la incertidumbre (que si es sinónimo de riesgo), en la medida en que el "premio" sea conmensurable con ese riesgo. El Estado, por el contrario, no sabe tomar riesgos, por dos razones básicas. Primero, porque el riesgo se lo deriva a quienes pagan los impuestos, por lo que apuestan con plata de otros. Llamar a eso "socializar el riesgo" me parece un eufemismo que oscurece la discusión, pues en realidad lo que socializan son las pérdidas por sus malas decisiones. Segundo, porque si los criterios de toma de riesgo que utiliza el Estado son racionales, es difícil argumentar por qué los privados no podrían razonar con igual lucidez. A menos que el Estado esté haciendo las cuentas mal, desde luego, evaluando mal los riesgos o calculando mal los costos.
Los costos de la etapa de retoño de una industria incipiente no requieren, en los países desarrollados, de un estado que los cubra. Los pueden asumir un conjunto de capitalistas con un
portfolio diversificado: se llaman
venture capitalists y existen desde hace décadas. O mediante incubadoras financiadas por capital privado.
Amazon, Google, Yahoo, Microsoft,
Biomarin,
Genzime, etc etc etc no fueron resultado de una protección estatal sino de
entrepreneurs asistidos por inversores de riesgo.
El ejemplo de Japón
vs USA es ideal:
Toyota no es
líder en autos por la protección que tuvo hace 40 años sino porque dejo de estar protegida. Y asumir que si no fuera por el proteccionismo japonés nos estaríamos perdiendo las ventajas del
toyotismo...una sola palabra:
Dennings. En cuanto al sudeste asiático, no conozco un solo caso de
innovación tecnológica proveniente de
Malasia,
Taiwan et al, solo
producción a bajo costo, lo cual no es malo pero no me parece nada admirable…
Que USA haya protegido su industria
siderúrgica no implica que haya obtenido ganancias de eficiencia
sustentables Apenas la
desprotegió, la misma entró en una decadencia de la que no saldrá más.....¿qué fue de
US Steel? ¿Y de los
mini mills que parecían la salvación en los 90?
Obviamente mi fe en los mercados no es ni ciega ni ilimitada. El Estado tiene enormes misiones que cumplir, a saber, educar, brindar salud, justicia, seguridad, proteger el valor de la moneda, definir reglas de juego estables, promover el ingreso de capitales y talento de largo plazo, defender los derechos humanos fundamentales, etc etc. Todo esto requiere de un estado poblado de gente preparada y estructurado
meritocráticamente. Y exige recursos financieros y humanos que no abundan. Pero no veo la necesidad, ni mucho menos la conveniencia, de que el Estado se meta a planificar y decidir en dónde nos conviene desarrollarnos, aunque sí debe fomentar esa discusión y participar de ella como otros actores sociales relevantes
El problema de fondo reside en la fe, típica en las ciencias sociales, en la planificación. La planificación es útil en sistemas estáticos (
eg una línea de producción), o sistemas dinámicos simples (e.g. una fábrica, una red de distribución, un sistema de transporte de energía, un sistema de atención al público), pero es prácticamente inútil en sistemas sociales como la economía, al que podríamos definir como un sistema adaptativo complejo. Este tipo de sistemas no son pasibles de gestionar
via planes, por definición. En posteriores
posts discutiré en detalle este último punto.
1:35
AM