jueves, junio 28, 2007

Efecto Macri

A menos de 4 dìas de ser elegido Jefe de Gobierno Macri logró que Mr K lo recibiera y se comprometiera, a menos de palabra, a ayudarlo en los temas de seguridad, presupuesto, infraestructura etc que Mr Mauricio habìa levantado en su campaña.

No me puedo imaginar que ningún otro candidato hubiera logrado lo mismo. Por ende, hasta el momento es claro que la mayoría de los porteños son menos boludos de lo que la intelligentzia progre cree.

martes, junio 19, 2007

Mi Political Compass

Economic Left/Right: 1.75

Social Libertarian/Authoritarian: -4.46


Con lo que quedo en el solitario cuadrante derecho inferior......, una especie de anarquista en lo social y moderadamente conservador en lo económico, a medio camino entre Friedman y Gandhi (o, para los lectores con mala leche, a medio camino entre Gandhi y Hitler)

Ambiente de negocios

Pricewaterhouse publicó una encuesta que hizo entre más de 1000 CEOs en todo el mundo donde les pregunta sobre su nivel de confianza en el país en los próximos meses y en los próximos tres años. Los resultados son interesante para informar a los que no entienden el concepto de ambiente de negocios

PAIS Muy confiado en los próximos meses Muy confiado en los prox. 3 años
Argentina 55% 37%
Brasil 63 62
America del Sur 53 46
USA 54 59
Europa occidental 52 40
Asia Pac 49 45

Si alguien no entiende lo que implican estos números, se los cuento despacito: en el corto plazo, los que manejan las empresas de Argentina confìan que no va a haber grandes quilombos y, en general, son tan optimistas como el resto del mundo (salvo los brasucas, que estan eufòricos)

En el mediano plazo, los CEOs argentinos le tienen muy poca fe al país, en tanto que los yanquis creen que yéndose Bush todo mejorará y los brasucas van por el hexacampeonato

Y qué implica esto? Que a los ejecutivos de acá les cuesta mucho más decidirse a invertir que a sus pares de la región y el mundo, porque las inversiones se hacen teniendo en cuenta el panorama de mediano plazo. Y lo asombroso, es que no se convencen de invertir a pesar del grandesempeño económico reciente. ¿Y aún no saben por qué es eso? Les cuento al oído: porque creen que este gobierno no tiene idea de cómo manejar la economía, y que tarde o temprano nos va a hacer volcar, y que lo que nos viene salvando es la coyuntura global super favorable

Me pregunto qué conclusiones sacarían de estos números (asumiendo que sepan contar por arriba del 10) nuestros sensibles progresistas K....

martes, junio 05, 2007

NO aprenden más

Kirchner arrancò la campaña pro Filmus hablando de los 90s y los derechos humanos. La definición más precisa de la estupidez es la persistente incapacidad para incorporar información.

Así nos va. Que el viento de cola siga soplando, porque si para este animal nos estrella.

miércoles, mayo 30, 2007

No hay crisis energética

Lo que hay es falta de incentivos a la inversión en la producción de energía. Energía, sobra. Pero a precios que son una fracción de lo que valen en otros mercados, a muy pocos les interesa ponerla a disposición de los consumidores.

El gobierno hasta ahora jugó el populismo barato. Pero, una vez más, va a comerse el garrón de aprender por la vía de los hechos que no existen los almuerzos gratis ni los BTU regalados.

Dadme un buen precio y sacaré energía de las piedras....

martes, mayo 22, 2007

Oportunidades perdidas

Segùn publica La Nación hoy, hace algunos días, Jeremy Martin, director del Programa de Energía del Instituto de las Américas, llamó varias veces a Buenos Aires para invitar a Daniel Cameron, secretario de Energía, al seminario que se está realizando en San Diego, pero el hombre nunca respondió al llamado. Peor aún, ningún funcionario argentino asistió.

Despuès hay gente que no entiende por què no viene inversiòn al paìs a pesar de nuestras tasas de crecimiento. O por què no hay mucha inversiòn en petroleo y gas a pesar del altìsimo nivel de precios de esos productos.

¿Algùn día nos avivaremos que no somos el ombligo del mundo, y que a las inversiones hay que atraerlas, porque hay muchos países que las desean màs que nosotros?

lunes, mayo 21, 2007

Skanska, el progresismo y la corrupciòn

Las almas sensibles que compran el dicurso de la pureza incorruptible de este gobierno y de su interès en fortalecer al Estado para proteger los intereses del pueblo, deben estar algo confundidas por estos dìas. El destape de las coimas de Skanska demuestra, una vez más, que la principal razón que tiene el establishment político para criticar las privatizaciones de los 90s no es ideológica sino relacionada a sus finanzas personales.

Desde el primer impulso estatizante de Perón a fines de los 40, el aparato político argentino se especializó en refinar las formas para usar los entes y organismos públicos como fuente de mejora económica personal y de fondeo de sus carreras políticas. En el caso de las empresas públicas esto era aún más fácil, pues los fondos se conseguían a través de exigirle a las empresas coimas para ingresar al negocio de la obra pública. Entonces, la rapacidad de los políticos creo incentivos para que los empresarios más corruptos fueran siempre los elegidos para trabajar para el Estado. Esta retroaliementación entre corrupción pública y codicia privada sin ética generó una clase empresaria parasitaria del Estado cuya existencia era promovida por los funcionarios y partidos que creaban mecanismos cada vez más integrales de cometas y corrupción.

Cuando se privatizaron las empresas públicas en los 90s, era evidente el dolor que generaba en los polìticos ver como el Cotur adelantaba el valor presente de los flujos de coimas futuras de las empresas a ser privatizadas. Es esto lo que el establishment político jamàs le perdonó al Turco, con el aplauso de los bobos que no entienden nada y se creen el cuentito de la defensa de los intereses etc etc

Mr K tomó el poder con la firme idea de volver el reloj atrás un par de de décadas en todos los sentidos, pero principalemente en lo relacionado a los mecanismos de financiamiento de la política y a las formas de asegurar el futuro de los nietos de los militantes más fieles. Pero se olvidó que el tiempo pasa, y la gente cada vez es más cínica. Si no se aviva pronto, va a terminar peor que el Cotur

domingo, mayo 13, 2007

Tres buenos candidatos

Creo que en las próximas elecciones para jefe de Gobierno de BA nos daremos el raro lujo de elegir entre tres candidatos razonablemente buenos, moderadamente honestos y relativamente alejados de las peores prácticas de la política local.
Si, me refiero al perro bueno, al pelado y al bostero. El primero es un tipo que algo sabe de Educación y compensa su evidente falta de carácter con una buena dosis de honestidad intelectual. El que sea el candidato de K lo enchastra un poco, pero podrían haber elegido a alguien peor
El dolape me cae simpático, un típico progre porteño, pero alegre, con buen carisma, algún sentido estético, y cierta sensibilidad no populista que lo aleja de la masa progre de hipócritas de clase media culposos que van a marchas a defender lo que desconocen
El bostero, para disgusto de muchos, es la aparición política conservadora más original desde que yo tengo memoria. Combina una imagen "resultadista" con cierta genuina preocupacion social, aunque tiene menos cintura politica q los otros dos
Tenemos suerte los porteños

martes, marzo 27, 2007

En donde acaban todas las discusiones sobre política económica

"Che, y cómo te afecta el estilo del gobierno y la polìtica económica argentina en tu negocio en el día a día?" le preguntó el tipo de corbata azul, café de por medio, al joven empresario e inversor. Habían estado cambiando info sobre el mercado, discutido sobre las perspectivas de la economía argentina, discutiendo sobre la fuerza del viento de cola, y nimiedades similares. Habían coincidido que muchos proyectos en Argentina son más rentables que en Brasil. Y que el crecimiento de la economía argentina seguirìa por al menos otro par de años.
Y el joven inversor, mientras abría otro sobrecito de azúcar, respondió:
"Y, a los proyectos en Argentina le pedimos bastante más tasa de retorno que a los de Brasil"

viernes, marzo 23, 2007

Disonancias cognitivas

El presidente de Petrobrás dijo que "el sistema de precios en Argentina no favorece la inversión", refiriendose a lo que el Gobierno hace con los precios de la energía y la forma en que grava ciertas exportaciones. Uno puede estar de acuerdo o no con muchas cosas, pero esta frase, per se, dice una verdad que pocos pueden discutir si tienen un mínimo conocimiento del sector. No dice que Petrobrás no invertirá, no dice que está mal lo que hace el Gobierno, solo aclara el impacto que ello tiene sobre la voluntad inversora de quienes tienen la tarasca.

Pero....sabemos que este es un Gobierno dogo argentino: de pocas luces pero reflejos rápidos. Entonces ante la frase de Gabrielli, no tuvieron mejor idea que salir a patearle los tobillos y amenazarlo con quitarle concesiones, como si hubiera dicho una mentira atroz o hubiera atentado contra la moral de la mamá de algún funcionario.

Entonces, inversores del mundo y ciudadanos de Argentina, estáis advertidos: decir la verdad puede tener feas consecuencias en este país, si la verdad no le gusta al Gobierno. Las disonancias cognitivas no suenan lo suficientemente fuerte en sus cabezas.

PS: el presidente de GM anunció que está intentando traer una inversión de US$400 millones para Argentina, aunque compitiendo contra plazas alternativas entra las que se incluye ....Uruguay!!!! ¿Por qué será que Uruguay, un país sin escala, sin tradición manufacturera, sin ventajas competitivas de costos, sin masa crítica de técnicos experimentados, puede competir contra nosotros en una inversión de esa magnitud? Adivinen por qué será. Si piensan que es porque hay una conspiración capitalista en nuestra contra, o porque los extranjeros son tontos y nosotros re-vivos, les aconsejo que lo piensen de nuevo pero un poquito más despacio

domingo, marzo 11, 2007

Chavez en Ferro

Antes, el país generaba boludos de exportación; ahora los importa.

No se si eso es un paso adelante o un paso atrás.....

lunes, marzo 05, 2007

Los que defienden las trabas al comercio

En el marco de las negociaciones por la eliminación de los subsidios agrícolas en la Organización Mundial de Comercio (OMC), el ministro francés de Agricultura, Dominique Bussereau, calificó hoy de "depredadores" a las "grandes potencias agro-industriales", como, la Argentina, Brasil, Australia y Nueva Zelanda. "Son países que les gustaría venir a nuestros mercados, que bajáramos nuestros derechos aduaneros sin dar la menor contrapartida para que entremos en sus territorios", dijo el ministro a la radio RMC. Bussereau aseguró que "si se deja entrar a los bovinos brasileños sin derechos aduaneros a suelo europeo sería la destrucción de la ganadería francesa". (a confesión de partes relevo de pruebas, dirìa yo...la destrucción porque la ganaderìa francesa es insustentable)

Por ese motivo, el ministro francés justificó la firmeza de Francia y Europa en la negociación de la OMC, ya que, según explicó, "existe un sistema comunitario" y "derribar las fronteras" supondría "destruir una parte de la agricultura" europea. Las negociaciones el pasado fin de semana en Londres entre Estados Unidos, la Unión Europea, India y Brasil se saldaron sin avances en el relanzamiento de la Ronda de Doha de liberalización del comercio internacional. El presidente francés, Jacques Chirac, pidió el sábado último que Europa se mantenga "firme como una roca" en las negociaciones

Esta gente defiende sus sectores no competitivos. Desde hace décadas los defienden. Y siguen sin ser competitivos. Supongo que a nosotros nos irá mejor.......

jueves, marzo 01, 2007

Lo que el Estado no puede ni debe

En un comentario al post "Aclaremos antes que oscurezca", Alfonso levanta la discusión sobre si el Estado es mejor o peor que el sector privado a la hora de evaluar la viabilidad de un sector industrial en un país. Dice que mi opinión de que el sector privado hace mejor estas estimaciones, no está robustamente fundamentada. Coincido totalmente. Exploremos razones que fundamenten esta opinión.

Primero: un Estado tecnocrático en donde sus miembros se recluten y promocionen en base al merito, que tengan buenos salarios y en el que exista una mística de reconocimiento social por trabajar allí, estará mejor preparado para realizar evaluaciones económicas de gran escala, dice Alfonso. No lo creo. Primero porque ese tipo de Estado es de una rareza transuránida, debido a que existe un enorme componente de politiquería partidista en los nombramientos de funcionarios clave y porque esa mística no veo cómo es posible construirla. Segundo, porque aún cuando exista un estado de ese tipo, no creo que por si solo supere el entendimiento colectivo emergente de cientos de miles de empresarios que, por definición conocen (en promedio) mejor la realidad que unos pocos cientos o miles de burócratas por educados y bien pagos que estén. 80 años de Unión Soviética, 50 años de Cuba demuestran a donde te llevan los megaestados poblados por gente que cree que puede planificar la realidad: a planificaciones erróneas, desvaríos, y poca capacidad de cambio de rumbo (ya que los errores en la planificación se "socializan")

Que el desarrollo industrial requiera de recursos esenciales tales como educación, caminos y comunicaciones, estabilidad política y social y estabilidad macro entre otras cosas, no implica la necesidad de un mega estado lleno de iluminados planificadores, sino de un estado que se dedique precisamente a eso, a proveer de educación, estabilidad etc.

El capital privado es, por definición, más propenso a tomar riesgos que el Estado. No cada capitalista, sino en su conjunto. Toda la enorme innovación en productos y procesos que conocemos en la actualidad se debe en su inmensa mayoría a capitalistas que tomaron riesgos y tuvieron éxito (sobre los hombros de muchos mas que fracasaron en el intento). Innovación que es una rareza en casi cualquier Estado (o, en términos mas generales, en cualquier sistema burocrático de gran escala) . El Estado debe decir: quiero disminuir las emisiones de carbono; no debe ni puede diseñar autos para lograr ese fin. O puede, pero lo haría muy mal (¿recuerdan el Yugo?)

El capital no le teme a la incertidumbre (que si es sinónimo de riesgo), en la medida en que el "premio" sea conmensurable con ese riesgo. El Estado, por el contrario, no sabe tomar riesgos, por dos razones básicas. Primero, porque el riesgo se lo deriva a quienes pagan los impuestos, por lo que apuestan con plata de otros. Llamar a eso "socializar el riesgo" me parece un eufemismo que oscurece la discusión, pues en realidad lo que socializan son las pérdidas por sus malas decisiones. Segundo, porque si los criterios de toma de riesgo que utiliza el Estado son racionales, es difícil argumentar por qué los privados no podrían razonar con igual lucidez. A menos que el Estado esté haciendo las cuentas mal, desde luego, evaluando mal los riesgos o calculando mal los costos.

Los costos de la etapa de retoño de una industria incipiente no requieren, en los países desarrollados, de un estado que los cubra. Los pueden asumir un conjunto de capitalistas con un portfolio diversificado: se llaman venture capitalists y existen desde hace décadas. O mediante incubadoras financiadas por capital privado. Amazon, Google, Yahoo, Microsoft, Biomarin, Genzime, etc etc etc no fueron resultado de una protección estatal sino de entrepreneurs asistidos por inversores de riesgo.

El ejemplo de Japón vs USA es ideal: Toyota no es líder en autos por la protección que tuvo hace 40 años sino porque dejo de estar protegida. Y asumir que si no fuera por el proteccionismo japonés nos estaríamos perdiendo las ventajas del toyotismo...una sola palabra: Dennings. En cuanto al sudeste asiático, no conozco un solo caso de innovación tecnológica proveniente de Malasia, Taiwan et al, solo producción a bajo costo, lo cual no es malo pero no me parece nada admirable…

Que USA haya protegido su industria siderúrgica no implica que haya obtenido ganancias de eficiencia sustentables Apenas la desprotegió, la misma entró en una decadencia de la que no saldrá más.....¿qué fue de US Steel? ¿Y de los mini mills que parecían la salvación en los 90?

Obviamente mi fe en los mercados no es ni ciega ni ilimitada. El Estado tiene enormes misiones que cumplir, a saber, educar, brindar salud, justicia, seguridad, proteger el valor de la moneda, definir reglas de juego estables, promover el ingreso de capitales y talento de largo plazo, defender los derechos humanos fundamentales, etc etc. Todo esto requiere de un estado poblado de gente preparada y estructurado meritocráticamente. Y exige recursos financieros y humanos que no abundan. Pero no veo la necesidad, ni mucho menos la conveniencia, de que el Estado se meta a planificar y decidir en dónde nos conviene desarrollarnos, aunque sí debe fomentar esa discusión y participar de ella como otros actores sociales relevantes

El problema de fondo reside en la fe, típica en las ciencias sociales, en la planificación. La planificación es útil en sistemas estáticos (eg una línea de producción), o sistemas dinámicos simples (e.g. una fábrica, una red de distribución, un sistema de transporte de energía, un sistema de atención al público), pero es prácticamente inútil en sistemas sociales como la economía, al que podríamos definir como un sistema adaptativo complejo. Este tipo de sistemas no son pasibles de gestionar via planes, por definición. En posteriores posts discutiré en detalle este último punto.
1:35 AM

martes, febrero 27, 2007

El pecado original

"Las predicciones de la Economía Tradicional no están totalmente erradas. La oferta más o menos equivale a la demanda. Los precios a veces, no siempre, convergen. Los mercados nunca llegan al equilibrio pero pueden comportarse como si estuvieran en cierta forma de equilibrio. Y los mercados financieros aparentan seguir un "random walk", al menos mientras las cosas están tranquilas. Si estas afirmaciones no suenan muy científicas es porque no lo son. Como Herbert Simon dijo: la economía ha desarrollado un corpus muy sofisticado de leyes matemáticas, pero en su mayoría estas leyes tienen una relación bastante distante con las observaciones empíricas, y en general sólo implican relaciones cualitativas entre variables observables.
La Economía Tradicional esta basada en supuestos débiles que llevan a conclusiones igualmente débiles. La siguiente pregunta lógica es por qué esta disciplina llegó a esta situación. La explicación de los problemas de la Economía tradicional se remonta a más de cien años atrás, al momento en que Walras importó el concepto de equilibrio de la física a la economía. Sin siquiera darse cuenta, Walras clasificó a los fenómenos económicas en forma fundamentalmente errónea"

El autor de estas líneas no le perdona a Walras haberse inspirado en "Elementos de Estática", el libro de Louis Poinsot que resumía los conocimientos de la fìsica de comienzos del siglo XIX. Y especialmente en el capìtulo 2 de ese libro "Sobre las condiciones de equilibrio expresadas mediante ecuaciones". ¿Saben como se llamaba el libro de Walras?: "Elementos de Economìa Pura".....

Continuarà

jueves, febrero 22, 2007

Aclaremos antes de que oscurezca

El tema de la globalización y las fronteras terminó despertando reacciones de todo tipo, que merecen una nueva entrada.

Imaginemos un mundo sin fronteras. Un solo país global. En ese mundo, Lennonico, los recursos se moverían con mayor libertad que en el mundo real en el que vivimos. Mi tesis es que ese mundo sería más eficiente y más rico que el mundo actual. En ningún lado dije que sería mejor, ni más justo, ni con la riqueza mejor repartida. Pero, si me apuran, me animaría a conjeturar también eso.

Sólo en economía alguien puede imaginar que un mundo globalizado implica que la producción se mueva en forma absoluta hacia el lugar de menor costo. En el mundo real (aún lennonico) existen n barreras para que eso ocurra, desde costos de fletes (y por ello ciertas resinas plásticas se fabrican localemente, o Tenaris compra plantas en todo el mundo en lugar de fabricar en el sitio de menor costo), hasta la variablididad inherente a ciertos costos que hacen riesgoso concentrar producción en algún lugar (recordemos que los costos bajos rara vez son ventajas competitivas sostenibles). A esa lista se agrega la resistencia a la movilidad de las personas por razones culturales, barreras de lenguaje, etc, la dificultad de mover recursos a lugares de baja infraestructura, la variabilidad de la capacitación y el know how en cada lugar (lo que explica la especialización de las plantas automotrices alrededor del mundo en tipos o partes de automóviles), etc.

Ese mundo Lennonico, obviamente, no estaría nunca en equilibrio (como no lo está este), pero el equilibrio solo existe en la imaginación de quienes crean los modelos econométricos. Sería un mundo dinámico, donde los recursos y las riquezas seguirían moviéndose, pero siguiendo patrones más cercanos a la creación de valor y menos a la protección de islas de riqueza

Pero aún así, el mundo Lennonico sería más eficiente: sería un mundo donde Francia produciría mucho menos trigo y Argentina bastante más, y si...los agricultores franceses se deberían dedicar a otra cosa, y Argentina sería un país un poco más rico (y el mundo como un todo también). Y así como en el caso del trigo en muchos otros productos y servicios se verìa una TENDENCIA hacia la concentración en lugares que presenten mejores condiciones de largo plazo para su producción y distribución (este último tema tan poco entendido por los economistas lamentablemente)

Con respecto al empleo, a menos que tenga los datos mal, el empleo a nivel global viene creciendo en términos absolutos desde hace años. Y la discusión de que los empleos fabriles son reemplazados por McJobs es un tanto antigua (me hace recordar la lectura de Generation X casi 15 años atrás) y repleta de un prejuicio hacia los trabajos en servicios. Prejuicio basado probablemente en una idealización de los trabajos industriales. ¿Quién dijo que quitarle la rebarba a un fleje es un trabajo mejor que hacer hamburguesas o atender en un call center? Los hijos de los cazadores recolectores de Nueva Guinea hoy manejan taxis o atienden en call centers. Y EEUU no solo offshorizó industrias capital intensivas. De hecho principalmente offshorizó industrias mano de obra intensivas (los invito a visitar el estado de Chihuaha en caso de que tengan dudas). Y los hijos de esos trabajadores manuales yanquis no estàn desocupados hoy....ni siquiera esos trabajadores!

Obviamente la transición de un mundo como el actual a un mundo Lennonico no es indolora, ni corta en el tiempo. Todo aquel que produce algo que se lleva a otra parte, perderá, al menos temporalmente. Pero habrá gente en otra parte de ganará. Y el mundo será más rico....Pero en todas las épocas, en toda la historia, los cambios despertaron temor. Me imagino que quienes defienden el mundo con barreras al comercio se hubieran opuesto a la máquina de vapor temiendo que la misma destruyera puestos de trabajo, olvidándose que el aumento de la productividad y el mayor valor generado, crearía nuevos puestos y más riquza para todos. Eso si, el que empujaba del burro que movía la rueda, que aplastaa el grano, se quedó sin trabajo. La verdad, a tres siglos de distancia nos damos cuenta que de todas formas el mundo fue mejor.

domingo, febrero 18, 2007

El problema de la globalización son las fronteras

Los temerosos de la globalización apuntan, no sin un tinte de verdad, que como consecuencia de la apertura de los mercados, en muchas partes del mundo mucha gente perderá su empleo, el que se trasladará a los países que tengan ventajas competitivas sustentables para la producción que ocupaba a esa gente.

Este argumento perdería gran parte de su sentido si el mundo fuera una sola gran nación, pues claramente este movimiento de producción y empleo de áreas menos productivas a áreas más productivas mejora la productividad global del planeta, volviendolo más rico. O sea, es la suma de los empobrecimientos locales la que genera el malestar contra la globalización, aunque el mundo como un todo se vuelva más rico.

Lamentablemente esto es así, y la razón de fondo de este problema es que las fronteras nacionales no se trazaron buscando una optimización del empleo o de la riqueza global y local, sino por razones históricas o casualidades geográficas.

Un mundo económicamente globalizado pondrá presión en estas fronteras, tal como sucedió en anteriores impulsos globalizadores. Las conquistas europeas en América, que crearon nuevos imperios y redefinieron el balance de poder en Europa por varios siglos. La globalización del comercio durante el siglo XIX, que impulsó la independencia americana, el ocaso de muchos imperios europeos, la modernización del Japón, el reacomodamiento de los estados en el medio oriente, la crisis de Rusia que desembocó en el estado soviético, el ascenso de USA como potencia mundial, hasta el primer crecimiento argentino, todo eso fue causado por el movimiento globalizador que concluyó con la crisis del patrón oro en la tercer década del siglo XX.

Preparense: esta globalización que estamos viviendo cambiará el mapa del mundo. Si es para bien o para mal, lo sabrán nuestros nietos

jueves, febrero 15, 2007

La utilidad de Bentham

Jeremy Bentham era un sobrio filósofo inglés, que a los 4 años hablaba Latín y a los 12 entró a Oxford (donde no había ingreso irrestricto, just in case...). El amigo Smith nunca había aclarado como era que el interés propio, que según él era el motor de la economía, se transformaba en decisiones económicas concretas. Jeremy argumentó que la búsqueda del interés individual se hacía mediante un calculo racional que evaluaba el placer y el dolor de cada decisión alternativa y seleccionaba la que maximizaba el placer o minimizaba el displacer. A esa medida del placer y displacer le puso el nombre de utilidad. Esta idea prendió como fuego en los círculos intelectuales de su época y dio origen al utilitarismo, que se pone de moda tantas veces como sale. Los utilitaristas argumentaban que las sociedades se debían organizar de manera de maximizar la utilidad (felicidad) colectiva, una idea que parece más zonza de lo que realmente es, en especial al pensar los detalles del como.

Medio siglo después de Bentham, Hermann Gossen, alemán y estructurado, propuso la ley de las utilidades marginales decrecientes: así como habían para Turgot rendimientos decrecientes a mayor producción, también habían utilidades decrecientes a mayores consumos. Esta ley tiene por consecuencia que la demanda disminuya con el precio, y combinada con la de Turgot implica que el mercado tiene un mecanismo natural de regulación de oferta y demanda, el precio.

Con esto, los clásicos se dieron por satisfechos, pero dejaron sin responder una pregunta importante: para un commodity dado, con una curva de utilidades conocida y dado un cierto proceso productivo, ¿cuál debería ser el precio de ese bien? ¿Cómo podemos predecirlo?...

Y entonces llegaron los marginalistas

lunes, febrero 12, 2007

Transa-ener

Se sabe que todo empresario tiene como principal objetivo maximizar las utilidades de sus empresas.
Se sabe también que existe una diferencia entre ser accionista y ser gerente de una empresa.
Se conoce también que el rol de un accionista minoritario y su influencia en el directorio es, ejem, menor que la del accionista controlante.
Se sabe que en la mayoría de las empresas privadas que cotizan en la bolsa en el mundo civilizado los accionistas no son gerentes, y los gerentes no son accionistas o lo son en forma muy minoritaria. Y a nadie se le ocurre exigir que los accionistas conozcan al detalle del negocio que posean. Para eso contratan gerentes y los miden de la única forma que se debe medir a un gerente: en función de cuánto valor crea, sin violar ninguna ley ni atentar contra el bien común.

Ahora, ¿alguien me puede explicar por qué el Gobierno veta la compra de una porción no controlante de Transener por parte de un fondo de capital de riesgo argumentando cosas como que no tiene experiencia en la gestión de negocios eléctricos (irrelevante para un accionista, más si es minoritario) o que por ser inversores de riesgo no tendrán una visión de largo plazo? Y más aún, ¿qué hace suponer que cualquier otro inversor (por ejemplo Electroingeniería) tendrá una forma de ver el negocio distinta ? ¿Supone el Gobierno que los accionistas de Electroingeniería no buscarán maximizar sus utilidades? O será que lo que se busca maximizar es otro tipo de variables, financieras también, pero no relacionadas a Transener?

Mr K, recuerde que el poder no es eterno, y aléjese de ciertas cosas que volverán como un bumerang más tarde o más temprano......

Turgot, el decreciente

Smith describió el rol de los mercados para equilibrar las tensiones entre productores y consumidores, pero no se esmeró en contarnos en detalle cómo deciden ambas partes cuanto producir o consumir. Por suerte, Jacques Turgot, ministro de Luis XV y fana del laizes faire, observando las productividades de los agricultores, articuló la famosa ley de rendimientos decrecientes. Esta ley dice que a medida que uno aumenta los recursos en cualquier proceso productivo, tarde o temprano encontrará un punto a partir del cual el rendimiento de cada unidad adicional de ese recurso será cada vez menor.

Esta ley ayuda a explicar cómo deciden los productores cuánto producir: dado un cierto precio de mercado producirán hasta el punto en el que el costo adicional de producir una unidad más iguale al precio que el mercado pague por esa unidad. Esta idea de Turgot permitió ver la relación entre los costos de producción y la oferta de los productores. La suma de esas "curvas de oferta" de los productores arman a su vez la curva de oferta del mercado y ayudan a definir el precio de equilibrio, que a su vez determinará qué volumen producirá cada productor. Huelga decir que salvo en mercados muy atomizados de commodities , y en los manuales de economía, este mecanismo tiene poco parecido a la realidad.

Breve historia de la economía: Smith "greed is good"

Erase una vez un filósofo moral, escocés, de nombre Adam Smith, que siendo tutor de un joven duque tuvo la oportunidad de visitar Francia y conocer las ideas de los Fisiócratas, que propugnaban una mínima intervención del gobierno en la economía. Impresionado por estas ideas, escribió un libro (The Wealth of Nations) en el que intentó responder algunas preguntas clave de la economía. Para Smith, el valor se crea al mejorar la productividad de la mano de obra. Y el secreto para aumentar esta productividad es la división del trabajo y la consecuente especialización. . La especialización exige la existencia del comercio (el productor de agujas no puede comerselas).Pero esto llevó a Smith a preguntarse qué es lo que determina la asignación de los recursos y de la riqueza en la sociedad. Filósofo moral al fin de cuentas, para él lo importante no era tanto el cómo son asignados sino el cómo deberían serlo. Desde el punto de vista del individuo, el mecanismo más justo sería aquel que le permita a cada uno tomar sus propias decisiones siguiendo su propio interés. Para la sociedad, sería aquel mecanismo que optimizara la alocación maximizando la riqueza de la sociedad. La opinión de Smith sobre esto era bastante radical: los mercados competitivos son el mecanismo màs justo para asignar los recursos de la sociedad. Entonces, el interés de cada individuo y los mercados competitivos llevarían a la economía a su punto de equilibrio, a través del mecanismo de precios. Este concepto de equilibrio, de la economía que oscila hacia un estado ideal de resposo, es un tema que sigue siendo clave en la discusión económica moderna. Así estamos