miércoles, septiembre 06, 2006

Contra el impuesto a la herencia

Rollo ha tomado posición a favor del impuesto a la herencia. Ese impuesto del que tanto se ha discutido y discute, es un caso de libro de sobre cómo el camino al infierno está asfaltado de buenas intenciones.

Mi primer objeción a ese impuesto es por razones prácticas: quienes tienen muchos activos lo pueden eludir en forma legal a través de variadas estructuras financieras (trusts, etc). O evadir ilegalemente mediante el uso de testaferros, falsos préstamos etc. Y entonces pagan los descendietes de individuos que apenas dejaron unos pocos bienes y no tuvieron acceso a estas estructuras sofisticadas. O sea una redistribución de los algo ricos hacia toda la sociedad.

Pero a esta objeción práctica se la puede rebatir con el argumento sobre la calidad moral de este impuesto y su aparente alineamiento con lo que todos coincidiremos son características de una sociedad justa:

  • el bienestar de una persona debería relacionarse con cuánto valor esa persona aporta a la sociedad
  • Ese valor depende de su propio esfuerzo, de sus capacidades innatas y de la suerte
  • La capacidad y el esfuerzo de sus ancestros no deberían impactar en el bienestar de una persona

Pero estas afirmaciones, razonables y justas, olvidan la razón final de todo comportamiento humano: las motivaciones. Dejenme aclarar a qué me refier0.

¿Por qué una persona querría acumular riquezas en su vida, más allá de las estrictamente necesarias para su supervivencia digna? Obviamente, para satisfacer ciertas necesidades "psicológicas" (ego, autoimagen, autoconfianza etc), y para asegurar el bienestar de su familia, obviamente. Cualquier padre al que le pregunten para que trabaja tanto, o por qué quiere ganar más dinero dirá, como el Diegote, "por los chicos". Casi todo ser humano tiene una propensión natural a desear el bienestar de su descendencia durante su vida y después. Si a partir de mañana se anunciara que todos los bienes que una persona acumula en la vida no estarán disponibles para sus hijos (o para quien quiera) al momento de su muerte, sospecho que se le quitará a mucha gente un incentivo para que vayan un poquito más allá de simplemente asegurar su bienestar en el corto y mediano plazo. ¿Para qué voy a intentar ampliar el taller si con lo que gano estamos bien y si me muero esto se lo lleva el Estado (que es lo mismo que decir un desconocido)?

En economías como la Argentina, además, esa acumulación de bienes excedentes son a veces un sucedáneo de un seguro de vida; el cual no está sujeto al impuesto a la herencia, lo cual es una contradicción a todas luces e implica favorecer al sector financiero por encima de otros sectores. El mensaje es: está bien ahorrar en un seguro, pero mal ahorrar en un departamento. O es mejor poner la plata en un seguro que en otra máquina o un galpón, u otro empleado.

Pero adicionalmente, el impuesto a la herencia destruye la acumulación de riqueza intergeneracional, obligando a barajar y dar de nuevo cada vez que alguien se va para no volver; y si bien no debe existir un sólo estudio que cuantifique esto, tiendo a sospechar que ese tipo de "reshuffling" disminuye la eficiencia de la economía en forma no menor.

Es obviamente antipático ver a descendientes estúpidos de gente piola usufructuando de bienes que ellos no se han ganado. Pero por cada uno de estos, hay otros muchos descendientes que se apalancan sobre estos bienes para llegar más lejos que si hubieran partido de cero.....Y con esto me refiero tanto a casos como los de ciertos empresarios argentinos (Rocca, Pagani, Grobo), como los cientos de miles (millones) de personas de clase media que heredaron el local del padre, o su consultorio y a partir de allí agregaron a la sociedad más valor que el que hubieran agregado de haber empezado de cero, eliminando los costos y riesgos de todo start up.

PS: quien esto escribe tiene un padre que le ha repetido desde su más tierna infancia que la única herencia que recibirá será la educación que me supo proveer con sus esfuerzos; decisión que agradezco cada día de mi vida y que considero la mejor de todas las herencias posibles. Pero esta decisión de mi padre es eso, una decisión (a la que el país hace fácil cumplir, desde luego), y considero inadmisible que el Estado se asigne el derecho de decidir por nosotros......

5 comentarios:

Ulschmidt dijo...

Transmitir a los hijos es la principal motivación para trabajar y acumular. Oponerse a ello sería mortal.
Por cierto y como circunstancial ejemplo: en este mismísimo momento gran parte del boom económico se debe a la construcción. Es, en parte, debido a la fuga del ahorro de los bancos que hace unos años se quedaron - Estado mediante - con el dinero de los depositantes. La gente elige pues acumular en ladrillos y eso moviliza la economía, si supieran que deberán pagar una cuantiosa parte de ello al Estado para transmitirlo a sus hijos... adios boom inmobiliario.
Y es sólo una faceta.
Por lo demás no se que se preocupan de la herencia. La máxima: "padre aventurero, hijo caballero, nieto pordiosero" se cumple de maravillas. Por cada familia de fortuna que viene de más de tres generaciones hay cuatro que ya se fueron al tacho (es la entropía que todo lo destruye!

il postino dijo...

Además, si asumimos que todos los hijos de ricos malgastan sus fortunas, pues bien, ese malgastar no es más que una redistribución hecha sin la necesidad de intervención estatal. ¿para qué se tiene que meter el estado, si los bobos lo hacen por su cuenta?

Y si asumimos que un porcentaje de esos descendientes no son tan bobos (algo de ese talento puede heredarse), entonces ¿para qué se mete el estado si esos tipos crean valor?

Si el estado estuviera a cargo del universo, intentarían regular la entropía de todo el universo

Anónimo dijo...

Es al pedo ese impuesto, ya muchos estados lo eliminaron junto con el de bienes personales. y es mas, ya hay algunos que pusieron un flat-tax en ganancias.

Esos impuestos en argentina no hacen mas que ahuyentar mas capital y cagar a esas familias que tienen un consultorio, un campo, etc.

vqp dijo...

IAWTP

No puedo estar mas de acuerdo con vos Postino.

Francis Jay dijo...

Postino, este poñst parece que fuera escrito en contra de una supuesta abolición de la herencia (si hubiera sido ese el caso estoy de acuerdo con lo expuesto). Digo, porque en el caso de un impuesto el estado no se llevaría todo sino sólo una parte de lo heredado. Creo entonces que el incentivo a la generación de capital se mantendría ya que hacerlo "por los pibes" seguiría siendo factible.
Entonces, más allá de calidad del estado que componemos y del uso que este le diera a lo recaudado, no sería justo este impuesto? No se debería usar la energía en modificar aquella parte del estado que desalienta a uno a buscar un sistema más justo?

(perdón por exabruptos anteriores)