viernes, agosto 07, 2009

Corrupción en serio

La corrupción en ese país había sido siempre una constante. Cuando los gobernantes eran débiles, crecía al punto de acabar con su gobierno. Cuando eran fuertes, la controlaban para que no se fuera de sus manos y dañara su poder. En general, al asumir, los nuevos gobiernos anunciaban medidas anti-corrupción, aunque siempre sabiendo que tendrían límites implícitos.

Muchos funcionarios eran corruptos, y sabían que si querían crecer en el gobierno debían distribuir sus ganancias en los lugares correctos y a las personas correctas dentro del gobierno.
El nepotismo era la regla: esto no era sorprendente en una sociedad basada en el linaje. Promover a un pariente era casi una virtud practicada universalmente. Los mejores funcionarios ayudaban a parientes que podían llevar adelante sus funciones; los malos funcionarios daban trabajo a sus parientes en forma indiscriminada.

En este mundo ambiguo, la China del siglo XVIII, en 1775 apareció un joven de 22 años llamado Ho-shen, que era miembro de la custodia del emperador. Este lo observó de guardia en una de sus residencias y se enamoró de él, fascinado por el atractivo físico del joven y a pesar de sus muchas concubinas y mujeres. En menos de un año, Ho-shen fue nombrado Gran Consejero, una posición solo alcanzable luego de una larga y prestigiosa carrera. Lleno de regalos, y contando con los favores del emperador, Ho-shen puso a su gente de confianza en puestos claves con una misión simple: robar todo lo que pudieran y pasar lo que sobrara para él. Hacia 1784 controlaba las juntas de nombramientos y la oficina de ingresos, por lo que se llevaba un porcentaje de cada moneda que ingresaba y cobraba "peaje" a cada nuevo funcionario. También controlaba el Gran Consejo y de esa manera manejaba la información que le llegaba al emperador. Este le entregó a su hija favorita como esposa, coronando su ascenso al poder.

A su muerte en 1799 Ho-shen tenía una fabulosa fortuna que conocemos gracias al detallado inventario que se llevó a cabo entonces. Esta incluía desde antigüedades, hasta 4000 prendas de piel, 500 pares de palitos (chinos, obvio) de marfil y oro, y cantidades enormes de oro, plata, piedras preciosas, perlas, seda etc. El valor total de su fortuna se estimó en 900 millones de taels, varias veces las reservas del tesoro chino de entonces.

Si alguna vez tienen la fortuna de visitar el Met Museum of Art en New York, busquen en la colección oriental y encontraraá una pieza de 2 metros y medio de largo, de jade sólido tallada y engarzada con los poemas de un emperador de la dinastía Ming. Esa pieza perteneció a Ho-shen, que aparte de ser un gran corrupto por lo menos demostraba tener un gusto más sofisticado que sus descendientes locales. O que muchos de ellos al menos.

6 comentarios:

Rodrigo dijo...

No querra justificar asi los dichos de la presidenta que las declaraciones juradas nunca estuvieron tan claras o algo asi, no? jajaja

il postino dijo...

jajajajaj

me impresiona que esta señora ni siquiera tiene la capacidad para reaccionar inteligentemente a la reacciòn sobre su patrimonio

(a mi en realidad me preocupa menos el crecimeitno patrimonial en blanco de los K que el robo brutal que realiza gente cercana a ellos y el costo gigante de su desmanejo econòmico)

Miguel A. Mastroscello dijo...

Sos injusto, Postino, Kristina usa marroquinería de L. Vuitton... Aunque, pensándolo bien, le deben enchufar falsificaciones... JaJaJ!

il postino dijo...

Miguel, Louis Vuitton es lo que usan los nuevos ricos para demostrar su status...este chino al menos invertía en antigüedades....

Adrian dijo...

Postino, por referencia de ESC acabo de escuchar el reportaje en la bloquera.

Mis felicitaciones, muy claros los conceptos y muy conciso. Das barbaro para las entrevistas.

il postino dijo...

Muchas gracias adrian!